viernes, 11 de junio de 2021

Comentario de cine: "The Normal Heart"(2014).

 

"The Normal Heart" estrenada en español como "Un corazón luchador", es una película estadounidense de 2014. Fue realizada por el canal de televisión HBO y estrenada en esa señal en Mayo de 2014.

Poster de la película.


Fue dirigida por el reconocido productor Ryan Murphy cuenta  un elenco de primer nivel, formado por Julia Roberts, Mark Ruffalo, Matt Bomer, Taylor Kitsch y Jim Parsons, entre otros.

El guión de la película se basa en la obra de teatro homónima de 1985, que fue   escrita por el reconocido activista Larry Kramer y puede considerarse en parte una obra autobiográfica. Centrada en las experiencias de Kramer durante la epidemia de VIH.


Mark Ruffalo  como Ned Weeks.


Matt Bomer como Felix Turner.


Larry Kramer, escritor y dramaturgo, fue testigo de primera mano de los orígenes de la epidemia del VIH-SIDA a inicios de la década de los 80.  Participó de la fundación de Gay Men's Health Crisis (GMHC), una organización destinada a apoyar a las víctimas de este flagelo.

Adquirió gran notoriedad con el estreno de teatro “The Normal Heart”  y por su activismo político  que lo llevó a participar la fundación de AIDS Coalition to Unleash Power (ACT UP) en 1987.

Julia Roberts interpreta a la Dra. Brookner.


El filme se centra en los inicios de la epidemia de VIH Sida en los años 80, particularmente en la comunidad gay de Nueva York. Cuenta los esfuerzos de varios activistas por lograr mayor atención de parte del gobierno, sobre una epidemia que era vista como un problema exclusivo de los homosexuales.

“The Normal Heart” desnuda con dureza la desidia de los poderes públicos y la indiferencia de la sociedad en el inicio de la epidemia. Situación que contribuyó de forma significativa en el impacto de la enfermedad.

Jim Parsons y Taylor Kitsch forman parte del elenco.


40 años después de la aparición de los primeros casos reportados de VIH-SIDA, en junio de 1985, el filme constituye un testimonio necesario para la memoria y la construcción de conciencia sobre este flagelo que es tanto un problema de salud como un problema social.

Larry Kramer (1935-2020). Escritor y activista.


La película ha tenido una muy buena recepción, tanto en el público general, como entre la crítica.

Premios y reconocimientos.

·         2014: 1 premio Emmy: Mejor telefilm. 16 nominaciones

·         2014: Globos de Oro: Mejor actor secundario serie, miniserie o telefilm (Bomer)

·         2014: Satellite Awards: Mejor actor (Telefilm o Miniserie) (Mark Ruffalo)

·         2014: Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor telefilm

·         2014: Sindicato de Directores (DGA): Nominada a Mejor director (Miniserie/Telefilm)

·         2014: Sindicato de Guionistas (WGA): Nom. a Mejor guión adaptado (formato largo)

·         2014: Sindicato de Actores (SAG): Mejor actor (Telefilm o Miniserie) (Mark Ruffalo)


Ryan Murphy acompañado de Kramer y parte del elenco.


Lecturas: "Quiérete Mucho, Maricón" Grabriel J. Martín.

 

"Quiérete Mucho, Maricón. Manual de éxito psicoemocional para hombres gays", escrito por Gabriel J. Martín, es un libro de psicología afirmativa (el primero en su tipo escrito en idioma español), que está guiado a servir de apoyo para los hombres gays (el libro en este caso se centra en el hombre gay, no abordando la realidad de la mujer lesbiana, ya que su autor es especializado en el trabajo con la población masculina).

Portada del libro.


El libro pretende ser un acercamiento al saber científico más actualizado sobre la homosexualidad y cuenta con una abundante bibliografía que el autor cita para fundamentar las ideas del libro.

La obra se divide en varias secciones, que Gabriel Martín llama bloques.

El primero (Bloque 0) aborda el concepto de "psicología afirmativa" y explica el sentido de su libro y el contenido del mismo.

El bloque I, aborda la definición de homosexualidad, planteando como concepto alternativo el de homoafectividad.

El bloque II aborda el proceso de asunción de la homosexualidad, las distintas etapas y el proceso de salir del armario.

El bloque III del libro, estudia la homofobia, analizando los efectos que la misma genera sobre lo individuos y sociedades.

El bloque IV del libro se centra en describir el ambiente homosexual y sus características.

El bloque V del libro se centra en brindar algunas líneas para llevar una vida emocional sana y poder disfrutar de una identidad homosexual que se desarrolle superando los daños provocados por la homofobia.

La última sección del libro tiene un anexo, que incluye una serie de informaciones complementarias.

Se trata de un libro muy interesante, que aporta mucha información valiosa para la vida de un hombre gay. Que al mismo tiempo está escrito con un lenguaje llano y hasta podría decirse, que con picardía, intenta lograr la complicidad del lector.

Información sobre el autor (editorial Roca):



Gabriel J. Martín: "Nacido en San Fernando (Cádiz) en 1971 y residente desde hace años en Barcelona, Gabriel J. Martín es el pionero de la psicología afirmativa gay en el mundo hispano.

Psicólogo desde 1996, en 2008 llega a la Coordinadora Gay-Lesbiana de Catalunya como voluntario donde comienza a atender a hombres homosexuales y constata algo que él, como hombre gay, ya había comprobado por sí mismo: las problemáticas que sus pacientes vivían, se distinguían significativamente de las que presentaban sus anteriores pacientes heterosexuales. Fue este hecho el que le motivó a formarse en gay affirmative psychology, una disciplina bien conocida en el mundo anglosajón pero desconocida en el mundo de habla hispana. Una formación y una práctica profesional muy intensa, así como la necesidad de hacer que los hombres gais pudiesen beneficiarse de lo que la psicología afirmativa gay les podía ofrecer, le lleva a comenzar a publicar artículos sobre esta disciplina en 2011 teniendo tan buena acogida que, desde entonces e ininterrumpidamente, ha continuado escribiendo y pronunciando conferencias sobre esta psicología de la homosexualidad. En el presente continúa atendiendo exclusivamente a hombres homosexuales tanto en su consulta presencial de Barcelona como, a través de la videoconferencia, a hombres de todos los países del mundo”

Página del autor:

http://www.gabrieljmartin.com/

La mujer en el origen del arcoíris(*).

 


Martha Shelley, veterana de la oleada de protestas en el bar Stonewall hace medio siglo, es la ideóloga de la primera manifestación del orgullo gay.

 

Martha Shelley en 2019.

 Por Antonia Laborde, Nueva York, 26 de Junio de 2019.

 Era una idea demente. De las que nacen producto de la embriaguez y se desvanecen con la resaca. Pero estaban borrachos de rabia, así que no había antídoto. Era 1969 y los gais arrastraban el seudónimo twilight (crepusculares) porque solo salían de noche. Practicar un acto afectivo con alguien del mismo sexo era ilegal en Estados Unidos, así como los bares de ambiente, que solo operaban controlados por la mafia. Cuando la policía los detenía, se arriesgaban a años de cárcel, ser despedidos de sus trabajos o, en el caso de las mujeres, a perder la custodia de sus hijos. La prensa hacía de paparazzi para conseguir un rostro descubierto en el soterrado escenario nocturno. Pero ahí estaba Martha Shelley, la única lesbiana en una sala con 400 hombres homosexuales, proponiendo su idea: “Hagamos una marcha a plena luz del día, una marcha del orgullo”, dijo, antes de pedir que levantaran la mano quienes estuvieran de acuerdo. Los brazos se extendieron hacia lo alto.

Primera marcha del orgullo. Nueva York 1970.


La enajenación de los reunidos se debía a un episodio vivido una semana atrás, en la madrugada del 28 de junio. El bar Stonewall Inn, ubicado en el barrio neoyorquino de Greenwich Village, era la meca de los gais. Quienes acudían en esos años lo describen como una ratonera insalubre, pero era uno de los pocos sitios donde podían bailar con personas del mismo sexo, bebiendo cerveza aguada a precios escandalosos. Shelley, criada en una familia judía ortodoxa, tenía entonces 26 años. Deambulaba fuera del club nocturno cuando se percató de los disturbios. A pesar de que eran comunes las redadas policiales y los registros porque el bar carecía de licencia para vender licores, esa ocasión no fue como las demás. Cuando la policía entró en el local para desalojarlo, los clientes no bajaron la cabeza, ni salieron corriendo. Alzaron la voz y las botellas dando pie a una revuelta que duró tres días y tres noches. Esa histórica madrugada celebra este viernes su 50 aniversario en el bar declarado monumento nacional y convertido en el símbolo de la lucha por los derechos de la comunidad LGTBI.

Shelley, medio siglo después, recuerda en el Stonewall Inn cómo le ardía la sangre esas noches de abuso y humillación. El bar es un hervidero de gente a las 15.00 de un lunes, así que la entrevista transcurre, por decisión suya, en los escalones de la entrada de un edificio en un callejón. El carácter resolutivo de su juventud prevalece. A sus 75 años, su rostro parece el de una abuela, pero su cuerpo atlético, de poco más de metro y medio, aparenta estar casi cómodo en los peldaños.

“Los disturbios de Stonewall no fueron los primeros. Ya habíamos visto otros en San Francisco y Los Ángeles, pero no había pasado nada después porque nadie se organizó”, explica. “El día de la manifestación, antes de llegar al punto de encuentro, estaba muy nerviosa. Pensaba que me iban a disparar. Solo sabía que mucha gente odiaba a los gais”, recuerda en el corazón del barrio gay de Nueva York, que para estas fechas está vestido de pies a cabeza con la bandera de la comunidad LGTBI. Sin embargo, la convicción de que era lo correcto la movilizó a ella y a otros centenares de personas. “No era que nos aplaudieran, pero entre quienes participamos surgió una sensación de alivio y libertad que nos afectó para siempre”, recuerda. “Cuando se acabó la marcha me metí en una fuente y me encaramé en una escultura. Dije a los asistentes: ‘Vayan en paz. No hagamos disturbios. El recorrido ha finalizado, pero esta lucha acaba de comenzar”. Razón tenía. Al año siguiente no fueron cientos, sino miles los que participaron de la Marcha del Orgullo.

El Stonewall en los años 60.


A los 20 años, Shelley le dijo a su padre —un estadounidense hijo de rusos— que era lesbiana. Este no se sorprendió, pero le advirtió de que no se lo dijera a su madre, judía ortodoxa. Cuando el activismo de la graduada en Ciencias Sociales y Literatura cobró más fuerza y se convirtió en la portavoz de Daughters of Bilitis, la primera organización de defensa de los derechos de las lesbianas, la entrevistaron para un programa de televisión junto a dos psicólogos que defendían la terapia de conversión. Antes de que se emitiera el episodio, Shelley llamó a su madre para contarle su verdad. Ella se negó a aceptarla y le ofreció pagarle una cirugía de nariz para que fuera “más bonita” y “le gustara a los chicos”. “Lo último que me dijo antes de morir fue ‘cásate”, narra con dolor. Aunque sí se casó. De hecho, ha contraído cuatro veces matrimonio con la misma mujer.

Hace 22 años fue una ceremonia judía. En 2004 volvieron a dar el sí cuando San Francisco aprobó el matrimonio homosexual, pero después la Corte Suprema estatal los anuló. En 2012 California legalizó la unión entre parejas del mismo sexo y ahí estuvieron las dos. Finalmente, cuando se aprobó nacionalmente en 2015 viajaron a Nueva York para casarse por cuarta vez. “Lo haremos las veces que sea necesario”, apunta. “La libertad no es algo por lo que peleas, ganas y se acaba. Es algo que cada generación debe luchar para mantener”.

Shelley tiene claro el discurso que dará en el Desfile Mundial del Orgullo este fin de semana. Los cimientos están en el Frente de Liberación Gay, que formó junto a otras tres personas tras los disturbios de Stonewall. Esa organización proderechos civiles pretendía ir un paso más allá. “En esa época los grupos de la comunidad LGTBI querían que la sociedad los aceptara, pero nosotros queríamos cambiar la sociedad”. Tenían una agenda antirracista, proderechos reproductivos, antidiscriminación, y una larga lista de reclamos. “Ahora, con Trump, esas conquistas se han visto amenazadas y estamos retrocediendo. Le diré a los jóvenes que salgan a la calle a pelear por todas ellas y por el planeta, que si desaparece, no habrá derecho que valga”.



Martha Shelley.


 

“LAS MARCHAS PARECEN DESFILES DE PUBLICIDAD”

Dentro del ajustado calendario de actividades que tiene agendado Martha Shelley en su visita a Nueva York por el 50 aniversario de Stonewall —hace más de tres décadas que se fue de su ciudad natal— figura un encuentro con los activistas de 1969. “Es de las cosas que voy a vivir esta semana que más ilusión me hace”.

Hace unos años que ya no participa de las marchas y está centrada en su escritura. “Las empresas se han apoderado de las marchas LGTBI y parecen desfiles de publicidad. No quiero participar de eso”, reclama. Por eso tiene curiosidad sobre cómo resultará la contramanifestación planeada para este domingo, en el que no se aceptaron donaciones de empresas, y por ende, no habrá logos en los carros ni Hace unos años que ya no participa de las marchas y está centrada en su escritura. “Las empresas se han apoderado de las marchas LGTBI y parecen desfiles de publicidad. No quiero participar de eso”, reclama. Por eso tiene curiosidad sobre cómo resultará la contramanifestación planeada para este domingo, en el que no se aceptaron donaciones de empresas, y por ende, no habrá logos en los carros ni merchandising de regalo en las calles.

 

 


 

*Fuente: “El País” de Madrid. https://elpais.com/sociedad/2019/06/25/actualidad/1561490258_069495.html

Compartimos la nota original. Que fue publicada en 2019 con motivo de los 50 años de las revueltas de Stonewall  y le agregamos algunas fotos históricas.

sábado, 5 de junio de 2021

Lecturas: “La Homosexualidad sin prejuicios” George Weinberg.

 

“La Homosexualidad sin prejuicios”, también editado en español como “El homosexual y su liberación”, fue un libro pionero escrito por George Weinberg en los años 70.

Portada de editorial Granica.


El doctor Weinberg, psicoterapeuta de renombre , dedicó años al estudio de la homosexual y a los efectos de la homofobia sobre la vida de las personas. Su libro, constituye uno de los primeros acercamientos científicos serios al tema, desde el campo de la psicología. Alejándose de las miradas patologizadoras, predominantes en su tiempo y de las visiones moralizadoras sobre la sexualidad. Weinberg escribe un libro que intenta ayudar a los homosexuales a conocerse y a poder vivir sin prejuicios su propia sexualidad.

Se considera a George Weinberg el padre de concepto de “homofobia” siendo responsable de haber popularizado el concepto.

El libro comienza con un abordaje de la homofobia, concepto cuya difusión se le atribuye al propio Weinberg. En su capítulo inicial se abordan algunas de las posibles causas de la homofobia.

Posteriormente el libro denuncia la forma tendenciosa como la homosexualidad había sido abordada por el psicoanálisis y los expertos en salud mental hasta ese momento. Denuncia de esta forma, el abordaje poco objetivo y científico de la homosexualidad, así como los mecanismos que se implementaban para intentar “corregirla”.

Otra edición en español.


El libro se enfoca posteriormente, en el abordaje de lo que el autor denomina, la “homosexualidad sana” y el proceso de aceptación propia que el homosexual debe realizar para poder sentirse pleno. Se dedican también espacios en el libro, a la relación entre ella familia y su hijo homosexual y al surgimiento del movimiento LGBT y su lucha contra la homofobia.

La edición original del libro, en inglés, es de 1972.Siendo editado en español en los años siguientes por más de una editorial en España y Argentina.

Edición original en inglés.


Pese a los años transcurridos, el libro sigue teniendo valor como texto referencial y por haber sido una obra pionera en el estudio científico de la homosexualidad.

Descripción de la obra (editorial Granica de Buenos Aires):

“Los hombres o las mujeres homosexuales no son enfermos ni delincuentes. Los prejuicios que hacen al homosexual una víctima condenada al desprecio y a la discriminación, enmascaran el miedo social al descubrimiento de la diversidad humana.

El doctor George Weinberg, psicoterapeuta de fama internacional, ha escrito “el único libro que suministra consejos sanos y prácticos a los padres que descubren un caso de homosexualidad en su hogar”, afirma el doctor Frank Kameny.



*George Weinberg(1929-2017): Fue un médico y psicólogo estadounidense reconocido mundialmente por su estudio científico de la homosexualidad. Se le atribuye haber creado el concepto de homofobia y es reconocido por su trabajo para lograr la despatologización de la homosexualidad

Comentario de cine: "Milk" (2008).

 

Afiche de la película.

"Milk" es una película histórica y biográfica estadounidense de temática LGBT.

La película fue dirigida por el reconocido Gus Van Sant  en base a un guión de  Dustin Lance Black y cuenta con un elenco de primer nivel, encabezado por Sean Penn e integrado por Sean Penn,Josh Brolin,Emile Hirsch,James Franco,Diego Luna yAlison Pill, entre otros.

El reconocido director Gus Van Sant.


El filme aborda la historia de Harvey Milk, un destacado activista y político abiertamente LGBT. Quien fue la primera persona gay en ser elegida para un cargo político en los EEUU.

Milk hizo historia al ser el primer político abiertamente homosexual elegido para ocupar un cargo público en Estados Unidos.

Sean Penn logra una convincente interpretación de Milk.


La película recrea la situación de la comunidad homosexual en EEUU durante los años 70 y entrelaza la vida de Milk con el trasfondo social y político de aquel tiempo.

La historia de Milk resalta entre la generación del activismo LGBT posterior a las revueltas de Stonewall, por su capacidad de construir un liderazgo político que superara las barreras de la propia comunidad y tendiese puentes con otros grupos de la sociedad norteamericana de aquel tiempo y de esa forma alcanzar espacios de representación.

James Franco como Scott Smith.




Josh Brolin como Dan White.


La reconstrucción de época es notable. Tanto en lo referente a la vida del propio Milk, como en el contexto en el cual se desarrolló su historia.

La película constituye un gran logro que contribuye a rescatar la historia del activismo y la lucha por los derechos de la comunidad LGBT estadunidense, llevando esa misma historia al cine de consumo masivo. Al cine de estudios, destinado al gran público.

El local comercial de Milk es fue recreado para el filme.


Fue además un filme oportuno. Estrenada en 2008, fue un catalizador para enfrentar la regresiva proposición 8, que buscaba prohibir los matrimonios entre personas del mismo sexo en California. El elenco del filme acompañó al activismo LGBT en su campaña para enfrentar dicha propuesta.

Diego Luna interpreta a Jack Lira.





Emile Hirsch como Cleve Jones.









El filme fue galardonado con varios premios, entre ellos se destacan: 2 Oscars, entre ellos mejor actor (Sean Penn) y guión original. Habiendo obtenido 8 nominaciones.

Alison Pill como Anne Kronenberg.


Los reconocimientos obtenidos fueron:

2009: Premios César: Nominada a Mejor película extranjera

2008: 2 Oscars: Actor (Sean Penn), guión original. 8 nominaciones

2008: Nominada al Globo de Oro: Mejor actor - Drama (Sean Penn)

2008: Círculo de Críticos de Nueva York: Película, actor (Penn) y actor sec. (Brolin)

2008: National Board of Review: Mejor actor secundario (Josh Brolin)

2008: 4 Nominaciones a los BAFTA, incluyendo mejor película y maquillaje

2008: Asociación de Críticos de Los Angeles: Mejor actor (Sean Penn)

2008: American Film Institute (AFI): Top 10 - Mejores películas del año

2008: 2 Critics' Choice Awards: Mejor actor, reparto. 8 nominaciones

2008: Asociación de Críticos de Chicago: 5 nominaciones incluyendo mejor película

2008: Asociación de Críticos de Boston: 3 premios, incl. Mejor director (ex aequo). 4 nom.

2008: Premios Independent Spirit: Mejor actor sec. (Franco) y guión novel. 4 nominaciones

2008: Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor película

2008: Sindicato de Directores (DGA): Nominada a Mejor director

2008: Sindicato de Guionistas (WGA): Mejor guión original

2008: Sindicato de Actores (SAG): Mejor actor (Sean Penn). 3 nominaciones

2009: Premios Sur: Nominada a mejor película extranjera

2008: Premios David di Donatello: Nominada a mejor film extranjero.

Un filme altamente recomendable para celebrar el orgullo y conocer más sobre la historia en clave LGBT.

Gus Van Sant durante el rodaje del filme.








viernes, 4 de junio de 2021

Históricas LTB – Sylvia Rivera- Por Charo Alises (*).

 

Nacida el 2 de julio de 1951 en Nueva York, la llamaron Ray al nacer. Sylvia fue una  destacada activista trans que luchó por los derechos humanos de las personas LGTBI. Su padre, José Rivera, la abandonó cuando era  muy pequeña y su madre se suicidó cuando ella tenía tres años. Sylvia  y su hermana Sonia quedaron bajo la tutela  de su abuela, que apenas podía mantener el hogar familiar con cincuenta dólares a la semana. Viejita, como llamaban a la abuela cariñosamente, nunca aceptó la forma de comportarse de Sylvia; no soportaba que se maquillase, para ella eran cosas de “maricas”.

Sylvia Rivera.


Cansada de las palizas de su abuela y de las burlas del vecindario, Sylvia se marchó de casa con 11 años y empezó a ejercer la prostitución en la calle para sobrevivir. Por aquella época, se unió a una comunidad de Drag Queens, término con el que se denominaba en la época de los 60 y 70 a las personas trans.

Rivera empezó su activismo con la Guerra de Vietnam y  los movimientos por los derechos civiles y feminista. Luchó también, por los derechos de los jóvenes puertorriqueños y afroamericanos. Como hispana se identificaba con las revolucionarias Panteras Negras y su homólogo puertorriqueño, Young Lords.

Con diecinueve años, preocupada por las menores trans que vagaban por las calles prostituyéndose, Sylvia, que había estado en esa misma situación desde los once años, creó, junto a su amiga Marsha P. Johnson, el grupo Travestis Callejeras Revolucionarias de Verdad (Street Transvestites Actual Revolutionaries- STAR), cambiando luego a Verdad por Acción. Su primer hogar fue un trailer, aparentemente abandonado, en un aparcamiento al aire libre del Greenwich Village. Una noche,   les robaron el tráiler así que  consiguieron acondicionar un edificio  casi en ruinas y convertirlo en un refugio para jóvenes chicas trans. De allí las terminaron desalojando por impago de alquiler.

Fue una de las protagonistas de la revuelta que tuvo lugar en el bar Stonewall de Nueva York la madrugada del 28 de junio de 1969, resistiéndose ante la redada de la policía aquella noche. Por esa época, las redadas policiales en el Stonewall eran frecuentes, injustificadas y constituían una vejación a la dignidad de las personas LGTBI que frecuentaban aquel  local. La rebelión de Stonewall fue el detonante de la lucha por los derechos civiles de las personas LGTB en Estados Unidos y en el resto del mundo.

Durante los últimos  cinco años de su vida, Sylvia reinició su actividad política, dando  discursos sobre los disturbios de Stonewall y la necesidad de unión entre personas transgénero para luchar por su legado histórico como personas en la vanguardia del movimiento LGTB. A principios de 2001, restableció la organización STAR y continuó con su activismo hasta su muerte.

En mayo de 1995 intentó suicidarse lanzándose al rio Hudson. Murió el 18 de febrero de 2002 debido a complicaciones de un cáncer de hígado. De ella se ha dicho que fue la Rosa Park del movimiento transgénero.


 Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera en 1973.



Publicado el 20/04/20.

Fuente: https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/2020/04/20/sylvia-rivera/


 


*Charo Alises: Abogada, Doctora en Ciencias de la Comunicación, Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados de Málaga. Doctora en Ciencias de la Comunicación, Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados de Málaga, responsable del “Servicio de Atención Jurídica Gratuita a Víctimas de Delitos de Odio” del Colegio de Abogados de Málaga. Responsable de la asociación LGTB Ojalá de Málaga, miembro del Equipo Coordinador de la FELGTB y miembro del Grupo de Juristas de la FELGTB.

 


lunes, 31 de mayo de 2021

Homofobia: introducción-Byrne Fone(*)

 

Introducción



 

El último prejuicio aceptable

A lo largo del tiempo la gente ha encontrado causa suficiente para desconfiar, despreciar, atacar y a veces matar a sus vecinos a causa de diferencias en religión, nacionalidad y color. A decir verdad, pocos grupos sociales han estado libres de los efectos del prejuicio, pero la mayoría de las facciones en guerra (hombres y mujeres, judíos, musulmanes y cristianos, negros y blancos) han estado unidos en un único y eterno odio: el detestar a un grupo particular cuya presencia es universal. Los preceptos religiosos condenan a este grupo; las leyes de la mayoría de las naciones occidentales los han castigado. Pocas son las personas a las que les interesa admitir la presencia de esta gente entre ellos.

Este grupo es, por supuesto, el de los que llamamos homosexuales. La antipatía hacia ellos (y la condena, el sentir asco, miedo y la prohibición de la conducta homosexual) es lo que llamamos homofobia. La homofobia a veces parece ser especialmente virulenta en la cultura occidental, y quizás incluso sea singular y propia de esta cultura. Los estudios de la conducta sexual en otras culturas, pasadas y presentes, rara vez han descubierto la desaprobación social, legal, moral o religiosa de la conducta homosexual que es común a tantas eras de la historia occidental. En verdad, en la sociedad occidental moderna, donde el racismo es desaprobado, el antisemitismo es condenado y la misoginia ha perdido su legitimidad, la homofobia sigue siendo, quizás, el último prejuicio aceptable.

 

 

1. Homosexualidad

Homosexualidad” describe el deseo sexual o las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. Homosexuales” son los individuos que se involucran en la homosexualidad o experimentan deseo homosexual. Hoy en día, muchos considerar que ambos términos implican una “orientación sexual”, una organización sicosexual no cambiable que puede ser congènita y heredada, en lugar de una “preferencia sexual”, expresión que sugiere que la conducta homosexual puede ser tema de elección. Los homosexuales se dividen por el sexo y la terminología en “hombres gays” y “lesbianas”, y se distinguen de las personas “bisexuales”, “transgéneros” y “transexuales”.

La palabra “homosexualidad” fue acuñada en 1868 por el periodista germanohúngaro Kart Maria Kertbeny en una carta dirigida al sexólogo Kart Heinrich Ulrichs. La usó nuevamente en 1968, en un panfleto anónimo que se oponía a la ley antisodomítica prusiana. Kertbeny argumentaba que el estado no tenía derecho a penalizar o incluso a controlar la conducta homosexual consensual privada, y que los “homosexuales” no deberían ser objeto de escarnio y estigma. La terminología de Kertbeny hacía contrastar Homosexualität con lo que llamó Normalsexualität. Por sexualidad “normal” entendía la práctica sexual de la mayoría de la gente. El término postulaba categorías de sexualidad que diferían (en verdad se oponían), pero infortunadamente reforzó una tendencia siquiátrica creciente a definir la homosexualidad como anormal. “Homosexualidad recibió la sanción médica, también en 1869, en un artículo del doctor Kart Westphals, teórico sexual alemán, en el que definió el deseo homosexual como “sentimiento sexual contrario”. (Esto fue traducido al inglés como “sentimiento sexual invertido”, implicando que la homosexualidad era una reversión o lo opuesto de lo que eventualmente se denominaría “heterosexualidad”).

El término “homosexual” puede haber sido usado por primera vez en inglés en 1883, en “Un problema de la Ética Griega”, ensayo escrito por el crítico y apologista homosexual inglés John Addington Symonds, en el que argumentaba que los griegos no solamente toleraban “las pasiones homosexuales” sino que las consideraban de valor espiritual. El uso más temprano conocido de “homosexual” en un texto norteamericano está en la edición de mayor de 1892 del Chicago Medical Recorder, en un artículo titulado “Responsabilidad en la Perversión Sexual”, del siquiatra legista doctor James Ciernan. Kiernan definía como “homosexual puro”a un individuo cuyo “estado mental general es el del sexo opuesto”. En estudios médicos posteriores, “homosexualidad” terminó por significar, de modo más amplio, deseo del mismo sexo, y “homosexual” fue usado para designar al individuo. “Homosexualidad” pasó al uso popular en la decada de 1920; “heterosexualidad” la siguió en la década de 1930. Desde entonces, “homosexual” y “heterosexual” han quedado fijados en la terminología médica y la opinión pública como palabras que identifican dos clases de sexualidad separadas y definitivamente diferentes, y dos clases de actor sexual diferentes y separadas.

Aunque el término es de invención relativamente reciente, la conducta que describe siempre ha sido parte de la actividad sexual humana. Que los seres humanos han deseado y amado y mantenido relaciones sexuales con miembros de su propio sexo a lo largo de los tiempos está abundamente demostrado en las artes visuales y en los textos médicos, filosóficos y literarios de todos los períodos históricos.

 

 

2. Homofobia

 

El término “homofobia ahora se interpreta popularmente con el significado de miedo y disgusto por la homosexualidad y por los que la practican. La palabra, que puede haber sido acuñada en la década de 1960, fue usada por K.T. Smith en 1971 en un artículo titulado “Homofobia: Un Perfil de Personalidad Tentativo”. En 1972, el libro de George Weinberg “Sociedad y el Homosexual Saludable” la definió como “el temor de estar en estrecha cercanía con homosexuales”. Mark Freedman agregó a esa definición una descripción de la homofobia como “reacción extrema de rabia y miedo ante los homosexuales”.

Una base para este miedo, argumentan muchos, es la percepción de que la homosexualidad y los homosexuales son una disrupción del orden  sexual y genérico que supuestamente está establecido por lo que a menudo se llama ley natural. Las reacciones adversas ante los homosexuales y la homosexualidad, por lo tanto, se fundan sobre el miedo y el disgusto de la diferencia sexual que los individuos homosexuales presuntamente corporizan: estereotípicamente, el afeminamiento en los hombres homosexuales, el ser machona [mannishnesh] en las mujeres homosexuales. Otra fuente de homofobia es el miedo de que la conducta social de los homosexuales (y no solamente la conducta homosexual) sea disruptora del orden social, legal, político, ético y moral de la sociedad, afirmación supuestamente basada en la historia y sostenida por la doctrina religiosa.

La homofobia tiene vínculos con el sexismo así como con el antisemitismo y con el prejuicio contra la gente de color. Como el sexismo (la denigración de las mujeres por parte de los varones) la homofobia emplea estereotipos. Si los hombres se muestran despreciativos de las mujeres porque aceptan ideas estereotípicas sobre la supuesta debilidad, irracionalidad, sexualidad o inferioridad de las mujeres, también sienten desprecio por los homosexuales porque creen que los hombres gays actúan “como” mujeres. El color de piel, la raza  y la religión crean antagonismos que se ven especialmente exacerbados cuando la persona o grupo estigmatizado son también gays o lesbianas. “Faggot” y “dyke” rivalizan con “cunt”, “spic”, “nigger” y “kike” en capacidad ofensiva [N. del T.: Aunque la axiología de ambos idiomas es muy disímil, compárense mutatis mutandis, “puto”, “torta”, “concha”, “grone”. De otras no hay traducción], pero en una sociedad donde la homofobia no está universalmente desaprobada sigue siendo aceptable emitir esos epítetos incluso cuando los otros son considerados inaceptables. En verdad, “faggot” y “dyke” se vuelven términos que unen prejuicios diferentes en combinaciones familiares como “jew faggot”, “fat dyke” y “nigger faggot”. [N. del T.: compárese con “judío puto” o “negro puto”]

La homofobia no está limitada a los heterosexuales, por supuesto. También puede ser encontrada entre los homosexuales; en verdad, desde hace largo tiempo ha sido un lugar común de la sabiduría popular gay que los homófonos más rabiosos a menudo son homosexuales reprimidos. Así como la homofobia existe entre personas homosexuales y no homosexuales, también puede existir entre hombres gays y lesbianas, tanto como sexismo como en calidad de incomprensión o disgusto por otro tipo de sexualidad. Como otros prejuicios, la homofobia entre los homosexuales puede ser resultado de la internalización de las lecciones de una sociedad homofóbica.

La homofobia puede representar prejuicios múltiples, y por lo tanto un término más apropiado sería “homofobias”. En “La Anatomía del Prejuicio”, Elizabeth Young-Bruehl nombra como los prejuicios primordiales al sexismo, el racismo, el antisemitismo y la homofobia. Arguye que se ubican en una u otra combinación de categorías: obsesivos, histéricos o narcisistas.

El prejuicio obsesivo, de acuerdo con su definición, ve a sus objetos como conspiradores omnipresentes, o como enemigos dedicados a la destrucción de uno, los que por lo tanto deben ser eliminados. El prejuicio histérico (que en opinión de Young-Bruehl tiene un fuerte componente de represión sexual) interpreta a los individuos odiados como “otros”, seres inferiores, o seres sexualmente amenazantes. El racismo es el mejor ejemplo de prejuicio histérico. Los que sufren de prejuicio narcisista “no pueden tolerar la idea de que existan personas que no son como ellos”.

La autora arguye que la homofobia, única entre todos los prejuicios, encaja en la totalidad de estas categorías. Los homosexuales, advierte young-Bruehl, son “víctimas multipropósito”: forman clanes y son peligrosos “como” los judíos; son obsesivos sexuales y son predatorios, “como” la gente de color. Son “como” mujeres y por lo tanto no se parecen a hombres verdaderos, o son mujeres que “hacen lo que hacen los hombres: compiten por mujeres”.

Este libro demostrará que la homofobia ha tomado diversas formas y ha surgido de muchas fuentes. Inventada, promovida y sostenida a lo largo del tiempo por diferentes agencias de la sociedad (la religión, el gobierno, el derecho y la ciencia) tienen a estallar con especial virulencia cuando la gente imagina que es una amenaza contra la seguridad de los roles de género, de la doctrina religiosa o del estado y la sociedad, o a la seguridad y salud sexuales del individuo.

 

 

3 Historia

 

La historia de la homosexualidad ha sido objeto de muchas crónicas de parte de devotos trabajadores del campo de los estudios lésbicos y gays, pero la historia de la homofobia ha recibido una atención mucho menos abarcadora. Pasaré revista a las dimensiones sociales y religiosas, legales y políticas y morales y filosóficas a lo largo del tiempo. Examinaré los juicios que se emitieron sobre quienes se involucran en la práctica sexual con el mismo sexo, y consideraré las consecuencias que esos juicios han tenido para aquellos que fueron juzgados. Las escenas de esta exploración serán eventos históricos y textos literarios, religiosos, filosóficos y científicos. Mi presunción es que incluso si la homofobia es imaginada por la mayoría de los homófonos como un nombre intelectualizado para una antipatía innata hacia los homosexuales, sin embargo representa un producto de la cultura y la socialización.

Una reseña histórica de la homofobia necesariamente será primordialmente una historia del prejuicio contra la homosexualidad del varón. El aborrecimiento y la persecución de la práctica sexual con el mismo sexo, y su documentación, han sido tradicionalmente el dominio del privilegio viril; de igual modo, la homosexualidad del varón ha sido el blanco primordial de la homofobia. En verdad, hasta tiempos recientes, las lesbianas eran casi invisibles en la historia. Cuando encuentro prejuicio histórico contra las lesbianas, lo examino. Pero así como el sexismo dirigido a los varones es diferente del sexismo dirigido a las mujeres, así el prejuicio contra las lesbianas es un tema muy diferente del prejuicio dirigido contra los homosexuales varones, y se manifiesta de modos diferentes. Como esto es así, la historia mayor de la homofobia contra las lesbianas requiere un libro propio.

 

*Fuente: Fone B. “Fuente: Fone B. “Homofobia:una historia”, editorial Océano, año 2000. Páginas  3 a7 .

Tomado de:  http://insucap.sigla.org.ar/2009/12/21/fone-byrne-2000-homofobia-introduccion-fragmento-de-libro/

 

 


* Byrne Fone es académico e investigador. Imparte la cátedra de inglés en la City University of New York, institución de la cual es profesor emérito. Se le considera un pionero en el terreno de los estudios sobre homosexualidad y hoy en día es una autoridad en el tema. Ha publicado numerosos artículos alrededor del asunto en revistas especializadas. Es autor, entre otros libros, de: Hidden Heritage: History and the Gay Imagination, Walt Whitman and the Homoerotic Text y A Road to Stonewall: Male Homosexuality and Homophobia in English and American Literature, 1750-1969. Asimismo, fue coordinador de la obra colectiva The Columbia Anthology of Gay Literature, la cual obtuvo en 1998 el Lambda Award.

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